
La imagen actual de los cómics de Supergirl es ésta: trazo moderno, falda plisada y tetas bien marcadas en un corpiño minúsculo.

Pero en la vida real ya vemos cómo Supergirl posa con gracia enseñando parte del culo y con taconazos.
Aquí la tenemos de nuevo, haciéndose la interesante. ¡Qué rica está!

Pero no siempre Supergirl lo pasa bien. A veces tiene que coger un aerolito para ir al trabajo, porque si no no llega a tiempo...
Al fondo vemos a su primo Supermán contemplando a todas las Supergirls que han pasado por la historia del cómic. El muy cuco las tiene guardadas a las siete...

Aquí los malos verdes nos la han dejado destrozada a la pobre, con un pezón al aire y arrastrándola de los pelos. ¡Desconsiderados!

Pero se ve que Supergirl tampoco lo pasa mal del todo siempre: se monta sus orgías con sus amigos los superhéroes.
Ahora parece que va de modosita. ¿Estará esperando el autobús?
Supergirl en unas vacaciones, posando para su primo.
Supergirl en una fiesta de disfraces en la que se vistió de Lara Croft. Pero se olvidó de quitarse el corpiño.

Supergirl el día que participó en un combate de boxeo. Para que no la reconociesen, recortó la camiseta por debajo y se tiñó el pelo. Pero esas tetas son inconfundibles...
Supergirl, en medio de una misión, posa para un fotógrafo de prensa
Supergirl ensayando para un baile de época. Nótese que no lleva bragas y que los pelos de su coño son del mismo color rubio de los de su cabeza.
Un día andaba volando Supergirl por ahí y se encontró con una enemiga muy mala, que también decía que era Supergirl pero vestía de negro. Y claro, se pelearon...
El bello arte del body paint no ha pasado desapercibido para una mujer tan moderna como Supergirl. Aquí tenemos un ejemplo, iluminado con una vela para más claridad.
Aquí vemos a Supergirl demostrando su capacidad camaleónica una vez más: se ha disfrazado de la actiz canadiense Elisha Cuthbert.

Supergirl siempre nos sorprende: ahora demuestra su gran fuerza en pose culturista
Nunca una súper heroína se había mostrado tan a la última: suma el body paint con el retro, y le sale la chica del siglo XXI. ¡Qué clarividencia!
Supergirl cuando participó en los Juegos Olímpicos, practicando el salto del ángel desde el trampolín.
Supergirl levantándose de la cama por la mañana. Está toda desaliñada, pero nos gusta igual. O más...
El traje rosa de Supergirl no le queda nada mal, pero no le sirve para volar: aquí la vemos en el suelo, tras una caída.
Supergirl no es una buena escritora, y lo sabe: en cuanto tiene listo un relato lo rompe en pedazos. Eso sí, sin perder la sonrisa.
En la primera portada de Supermán de la Historia del Cómic, éste levanta un coche igualito igualito al que lleva ahora Supergirl en las manos. ¡Será envidiosa!
A veces Supergirl se cansa un poco del mundo y se pone a cuatro patas, deprimida. Pero nos excita más todavía.
Aquí tenemos una estampita de Santa Supergirl Bendita. Los favores recibidos serán también santos, imaginamos...
Rubia, ojos azules, con la medallita de la cofradía del barrio, modosita... Pero cuidado con ella, que tiene unos prontos terribles...
Supergirl probando un nuevo peinado. Está guapa de todas formas...
Cuando Supergirl se pone tacones, se le enredan las bragas en las botas. Ese es uno de los motivos por los que muchas veces se las deja en casa.

Cuando Supergirl es capturada por los malos, se deja encadenar porque lo que más le gusta son las cosquillas en los pies. Luego se libera y se va.
Aquí vemos a Supergirl de pequeña, masturbándose por primera vez
Supergirl disfrazada de muñeca de Supergirl
Supergirl llamando a un taxi para llegar a tiempo a una cita con su primo Supermán.
Supergirl y la comunidad del anillo: con su personalidad arrolladora, ha conseguido casarse con todos los súper héroes a la vez...
Supergirl participando en el concurso de imitadoras de Supergirl, cuando le dicen que queda eliminada en la primera fase, poniendo sonrisa helada sin acabar de creérselo.

Supergirl disfrazada de Barbra Streisand. La peluca, muy conseguida.

Supergirl haciendo un cásting para la película Jesucristo Superstar. Al final no le cogieron.
En los años más oscuros de Supergirl, se afilió a las Juventudes Mussolinianas, época de la que procede esta imagen, brazo en alto.

Supergirl ya ha visto al gato. Ahora subirá al árbol a rescatarlo.

Aquí tenemos a Supergirl el día que visitó Liliput. Todos querían ponerse cerca para saber de qué color llevaba las bragas, si le tocaba llevarlas...
A veces Supergirl se pone poética y se deja llevar por el viento. Entonces cierra los ojos y se duerme, soñando que sueña.
Supergirl sobrevolando los rascacielos de Metrópolis, en busca de los facinerosos de turno.

Ya creíamos que lo habíamos visto todo. Pues no: Supergirl se ha teñido el coño de moreno y nos lo enseña satisfecha.
Supergirl se levanta la camiseta para mostrarnos mejor el bonito piercing que lleva en el ombligo. A elegante no hay quien le gane.
Así acaban las que se atreven a entrentarse con Supergirl -sobre todo si son Supergirl también, como en este caso-: con la mano humeante y sin conocimiento.
Supergirl supermasturbándose. Gracioso detalle el de las bragas todavía sin quitar de su pierna derecha.
Los días que nieva, Supergirl sale a la calle a disfrutar del fresco roce de los copos en su piel. ¡Quién fuera copo!

Una nueva muestra de body art por parte de nuestra amiga Supergirl, que ahora lleva otro piercing ombliguero.

Supergirl haciéndose una foto promocional, con el cuello un poco forzado
Supergirl a la hora del desayuno, en la cocina de su casa, esperando a que se haga el café.
El uniforme de verano de Supergirl es esta camiseta blanca de tirantes. Aquí nos la muestra tirada en las escaleras.
Supergirl a veces hace horas extras como prostituta de lujo para inmigrantes mafiosos. Aquí la vemos con su característica peca en el culo y su tanga oficial.
Supergirl no ha llevado melena en todas las épocas. Al principio de su carrera se mostraba con este pelo corto, pero tan guapa como siempre.
Esto de ir teniendo diferentes papeles en los cómics a lo largo del tiempo es un poco engorroso para Supergirl, hasta el punto de que a veces se sorprende ella misma mientras se desnuda acercándose hacia sí.
La patera debería haber llegado hace una hora, y no aparece por ninguna parte. A este paso Supergirl se hartará y se irá hasta la otra orilla buceando, que también sabe.
Aquí tenemos una imagen de Supergirl con su buena amiga Batgirl. Hacen muy buenas migas.
Supergirl, enfadada porque no la han admitido en el pase de modelos de súper heroínas por falta de peso.
Supergirl es presentada al mundo por Supermán, su primo, antes de darle tiempo a vestirse. Un cachondo este tipo...
En esta imagen en exclusiva, podemos ver cómo la capa de Supergirl la mala, la de negro, es de peor calidad que la de Supergirl la buena, cuya capa no transparenta tanto.
Cuando Supergirl tiene que ir al monte, se pone unas botas apropiadas. Pero la marcha campo a través no es lo suyo y suda.

Supergirl suele comer tortilla de patatas y a veces bocadillos de ternera. Pero sigue conservando su figura y aquí nos la muestra, en casa de unos amigos.

Aunque en su patio de luces las palomas se cagan en la ropa tendida, luego Supergirl vuela feliz con ellas en misiones de paz y colorines.
Con esta cara de sorpresa se quedó Supermán cuando vio salir a su prima Supergirl del cohete que la traía del espacio exterior. Y ella tan contenta.
Una vez que Supergirl llegó a la Tierra, le esperaban sensaciones nuevas, como chuparle la polla a su primo Supermán y otras.
Lex Luthor, el eterno enemigo de la familia de Supermán, mantuvo un tiempo retenida a Supergirl contra su voluntad, como puede verse en esta imagen.

Supergirl nos muestra que toma el sol casi siempre desnuda, puesto que la marca del bikini se le nota más bien poco.
En el descanso entre una salvación del mundo y otra, Supergirl se suele tomar unos helados verdes riquísimos.
Supergirl no sabía que su traje encogía con la lluvia hasta que se le quedó así.
A Supegirl no le gusta nada que sus otras personalidades aparezcan así como así. Entonces se lían a clavarse cristales, cuando podrían estar en paz, sobre todo teniendo en cuenta que son la misma...

Esta vez Supergirl se ha caracterizado de figurita de Supergirl.

El fuego, lejos de amedrentar a Supergirl, la pixeliza.
Los dos primos en una imagen promocional.
Supergirl probando un taburete con las tetas fuera y un sombrero de Cantinflas.

Supergirl probándose unos superzapatos rojos para andar por las piedras. Ese día hacía calor, porque se quitó la falda y se subió la camiseta casi hasta los pezones.
Supergirl se baja las bragas mientras demuestra sus superpoderes mentales consiguiendo colocar la bota derecha en posición absolutamente horizontal, sin mirar.
Supergirl practica con el monopatín en sus horas libres, según se ve. Qué monopatín más feo.
Supergirl dándose un baño, según las costumbres de su planeta: allí siempre se están cambiando de ropa y recogiendo cenizas.

Supergirl con fondo negro y pose chulapona. Versión moderna del manto de la Virgen del Pilar.
La crucifixión de Supergirl en una cruz transparente de goma
Supergirl probándose una bata de enfermera que ha encontrado entre el atrezzo de una película porno. Lo que no parece saber es que se la tiene que poner sin nada debajo.
Supergirl no siempre se lleva mal con sus versiones. En este caso se mira al espejo, se ve en otra de sus caracterizaciones, y se acaricia las tetas.
Un nuevo encuentro entre Batgirl y Supergirl. Preparándose para un súper orgasmo lésbico.
Supergirl sigue estando tan buena que nos da igual la antigüedad de la imagen. Aquí la vemos recibiendo la fuerza interestelar montada en un miniplaneta, con un trajecito azul minifaldero bien ajustado.

Supergirl aprendió en su planeta que para que las tortugas saquen la cabeza no hay mejor método que meterles un dedo en el culo. Aquí la vemos intentando el truco con una piedra.
Atención al detalle: las mangas del corpiño le vienen grandes a Supergirl. Es lo único que le viene grande de todo el súper traje.
Supergirl en un viaje a Irlanda en el que se enrolló con un miembro del IRA. Véase con qué disimulo posa después de haber estado follando como una loca durante horas y horas.
Las tetas de Supergirl van cambiando de forma y de tamaño según cuáles sean sus caracterizaciones. Pero siempre están bien ajustadas.
Como todo el mundo sabe, Supergirl también se ha dedicado al cine. Aquí vemos el cartel de su película en el que nos enseña la pelota con la que juegan al fútbol los equipos de su planeta de origen, Kriptón.
El característico gesto previo a volar por los aires no es abandonado nunca por nuestra heroína, aunque modifique sustancialmente su vestuario.

Uno de los problemas del traje de Supergirl es el que vemos en esta viñeta: la extrema miniaturización de su faldita provoca dolores cervicales entre la población.
Durante un descanso en el rodaje de "Supergirl en la barra americana".

Supergirl también tiene su lado humano, y toma de vez en cuando LSD. En esta imagen la vemos sufriendo una alucinación: un hipopótamo intenta hacerle un cunnilingus.
En Kriptón cuentan los números al revés. Aquí vemos la transformación de Supergirl en una terrícola en bikini.
Supergirl tiene unos muebles en casa algo pasados de moda. Aquí vemos una instantánea de un día de verano, vistiéndose, con una silla detrás bastante fea. Y no digamos el cuadro.
Hay diversos modelos de escote en los trajes de Supergirl. Éste tiene la ventaja de dejar las tetas al descubierto, pero el inconveniente de que el escudo le queda a la altura del ombligo.
Nueva muestra de body paint. La pose es para que se seque la pintura.
Supergirl en la terraza de su casa, con los calzoncillos de su primo Supermán.
Las palomas se preguntan si eso que tienen al lado es una pájara, es una avioneta o es Supergirl.
Cuando se aburre, Supergirl echa carreras con aviones militares. En realidad son persecuciones: los pilotos van detrás de ella a ver si la pillan.
Supergirl enfadada con su mujer de la limpieza, señalando una mancha de salsa de puerros en la mesa de la cocina.
Vista del puente más antiguo de Metrópolis. Ese día hacía viento y la capa lo tapa.
Supergirl cambiando su personalidad impostada por su verdadera condición de heroína, sin cabina de teléfonos ni nada. Por nosotros, que siga desnudándose.
Supergirl, cuando se fue a ver a Tarzán, se disfrazó de esta guisa. Menos mal que se puso la medallita, porque si no no la reconocería ni su primo Supermán.
En esta imagen vemos cómo Supergirl utiliza para masturbarse los dedos corazón y anular, colocando la capa estratégicamente para no dañarse sus súper piernas.
Supergirl con modelo rojo de andar por casa, en el sofá de su salón comedor.
Esa mirada aniñada, esos tirantes caídos. Cuando quiere, Supergirl es capaz de derrotar con sus superpoderes al más pintado.
Pese a su gesto de sorpresa, el sexo anal no tiene ningún misterio para Supergirl. El incesto con su primo Supermán lo practica con asiduidad y está encantada.
La raja de las tetas en el escote de Supergirl es también muy atractiva, por activa y por pasiva.

Supergirl enseñando las tetas de nuevo. Parece que Supergirl en realidad no es más que una muchacha de costumbres agradables que quiere complacer a los que queremos observarla con detenimiento.
Supergirl peinándose después de una agitada jornada laboral, para salir de copas un rato con sus amigos los súper héroes. En ese momento se había ido la luz en toda la manzana.
Spiderman también intenta ayudar a que Supergirl esté a gusto. Vemos cómo ella le corresponde haciendo el gesto de lanzar la red, en justa solidaridad inter súper heroica.
Aquí podemos ver cómo a veces la coqueta de Supergirl no puede evitar ponerse algún detalle extra, como ese collarín rojo.

Entre los esfuerzos de Supergirl para que no se le vea la entrepierna y su intento de estar siempre divina de la muerte, a veces pierde el equilibrio. Véase.
Pobre Supergirl o Superwoman o como quiera que se le llame. Ahí está, con el teléfono rojo que encontró en la basura de Gorbachov esperando a que le llame su primo Supermán, para hacerle una mamada. Pero nada.
En las pruebas nucleares que hacen diferentes países por el orbe, como Estados Unidos o Corea del Norte, Supergirl está siempre presente, porque le gusta poner los brazos así, como su primo, mientras le impulsa la explosión.

Un día, Supergirl olvidó tomarse su Prozac, y a las seis y cuarto de la tarde ya estaba en este lamentable estado, pensando en su niñez, esa arcadia feliz.
Supergirl también tiene derecho a entrar por la puerta grande en el mundo del Arte Contemporáneo. Este cuadro de Lichtenstein, encontrado en un charco de purines a las afueras de Liechtenstein, así lo demuestra.

En esta inocente escena podemos ver cómo Supergirl disfruta una doble penetración por parte de dos súper heroínas amigas suyas transexuales.

Esto es lo que se ve desde el suelo cuando te sobrevuela Supergirl.
Supergirl no soporta bien la kriptonita de los cómics eróticos ambientados en la costa de los mosquitos. Por eso se le marcan los pezones y las bragas.
La Masa, también llamado Hulk, es un buen amigo y compañero de Supergirl.

Nuevo conflicto entre personalidades de Supergirl. La versión de la camiseta blanca protesta porque no puede participar en la escena lésbica con Batgirl que está organizando la versión del traje azul.
Supergirl esperando a llamar por teléfono a su madre desde una cabina, mientras unos súper héroes del barrio con malas pintas le hacen la vida imposible.
Supergirl en vaqueros, tumbada tranquilamente en su sofá a la espera de que lleguen los invitados a su fiesta de cumpleaños y organicen un ruido fenomenal todos juntos y revueltos.
Volando en misión secreta: ni nosotros sabemos a dónde va. Véase la ingeniosa minifalda cinturón.
Como de todo tiene que haber en la viña del Señor, vemos en este caso una Supergirl con un fondo degradado de un gusto asqueroso. Hace daño a la vista, pero Supergirl aguanta lo que le echen.

Las noches estrelladas ponen así de contenta a Supergirl, que saca su cometa y la pone a volar para hacer propaganda de su familia.

A Supergirl no le gustan nada las hamburgueserías, y menos todavía si se trata de locales que se llamen Popeyes. Así que monta guardia en las inmediaciones para que no entre ni un cliente.
Cuando Supergirl pierde las bragas, no se arredra ante los acontecimientos adversos: se encarna en china y se pone la capa en el pubis.
No es lo que parece. En realidad, el caballero de verde ha perdido un céntimo de euro en las Montañas Rocosas y levanta a Supergirl para ver si está por ahí debajo.
Escena familiar. Ha venido el primo asmático de Supergirl y ella le está poniendo el parche contra el mal aliento en el ombligo.
Un destrozo. Se ha levantado viento y todos los bombos del sorteo de lotería nacional, destrozados. Lo peor es que han desaparecido también los niños del colegio de San Ildefonso. Supergirl anda tras su rastro.
Un día, a Supergirl se le ocurrió participar en una corrida de toros. Total, la capa ya la tenía. Pero volvió a confundir México con España y los berberechos con sandías. Así que no pudo hacer de espontánea y se fue a ver amanecer en Granada.
Después de toda una noche consumiendo pastillas y bebiendo Red Bull, la pobre Superrgirl ya no sabía ni pronunciar la H aspirada. Así que decidió apoyarse en el cristal de una puerta. Ahí le hicieron esta foto con flash.

Ya hemos hecho hincapié en la buena amistad que une a Supergirl con el resto de los súper héroes. Aquí la vemos con su amiga y amante Batgirl, cogiditas de la mano como quien acaba de conocerse. Pilluelas.
Supergirl se ha encontrado esta bandera tirada en el suelo de la calle, interceptando el paso de los viandantes. Ahora se dirige al estercolero más cercano para depositarla.

Nuestra amiga Supergirl nunca consigue ir de incógnito. Un paparazzi la descubrió de esta guisa en una discoteca de Ibiza, con pezoneras marca de la casa.
La primera vez que Supergirl fue a un supermercado, creyó que ese era el lugar donde los súper héroes compraban las lentejas con hierro reforzado. Pero al ver a gente bastante piltrafilla, lo rompió todo. Luego le tocó pagar, claro. Aquí la vemos volviendo a casa de noche porque se ha olvidado las llaves del coche en el bidé.
El día que Supergirl se cayó en un plato de huevos fritos quedó convertida en adolescente manga. Pero luego se salvó porque esta chica tiene mucha gracia y salero y pimentero y vinagreras con aceite de oliva.
Supergirl se quita y se pone el tanga como quien hace croquetas de bacalao. Aquí la tenemos haciendo de nuevo el truco.
De las caracterizaciones de Supergril, las más atractivas son las que muestran sus tetas y/o hacen que se le marquen los pezones. Por no hablar de las que tienen niños camuflados detrás.
Aquel día, Supergirl se acordaba de cómo lo pasó de bien jugando a los chinos con los representantes de venta de neumáticos.

Aquí tenemos a la única e incomparable Superwoman, con su cara tapada y sus tacones. Demasiado vestida, para nuestro gusto.
Y aquí está en exclusiva la única Supergirl negra de la historia del cómic, directamente desde Namibia en vuelo regular (está aprendiendo).

Cuando Supergirl llegó al muro de las lamentaciones, ya no pudo lamentar no haber llegado. Se agachó, se puso a rezar, y un Papa que pasaba por allí le hizo esta foto.

Este pobre mequetrefe no sabe que por muchas descargas que le dé a Supergirl cuando le mete mano, acabará hecho fosfatina por forzarla, con lo que le gusta a ella el sexo consensuado.

De nuevo podemos observar cómo Batgirl y Supergirl se ven a menudo. Aquí vuelan por algún país cálido.

Una vez que Supergirl consiguió hacerse famosa, empezó a posar para revistas de todo tipo, aunque el dinero que cobraba se lo administraba un gestor que luego desapareció. No obstante, ahí quedan estas fotos sin sostén tan agradables.
Supergirl preparando una zapatilla de deporte a la brasa, con las piernas abiertas de par en par.
Nuevo encuentro entre dos Supergirls de distintas épocas. Es lo que tiene tanto Universo para lelos.

Supergirl dándose de cabeza contra una viñeta llena de cadáveres malos. De ahí el gesto de dolor de nuestra heroína preferida.
Supergirl esperando a entrar en el baño. Con tantas personalidades siempre lo encuentra lleno.
Primer plano de Supergirl un día que andaba pletórica de tetas.
No podía faltar una Supergirl sin pintar. Las chicas sin pintar son más naturales.

Supergirl es una mujer que nos gusta, que sabe cómo hacernos felices, una mujer superior. Y siempre jugando a los chinos.
Caracterización con pantalones macarras. También así Supergirl acaba atrayéndonos, no sabemos por qué.
A veces Supergirl parece tonta, como en esta instantánea que le tomaron cuando intentaba atrapar en el aire una leve pluma de ave. Pero le perdonamos todo.
En esta foto de cuando iba al instituto, se puede apreciar que llevaba bragas blancas nuestra Supergirl.
A veces si tiene prisa y anda desnuda, se hace un lío con la capa. Pero siempre encantadora, siempre con el mohín adecuado.
Qué vergonzosa es Supergirl. Nadie lo diría, sabiendo lo bien que lo pasa con sus amigos los súper héroes.

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